Ahí me tenéis en uno de esos días en los que nadie te coge el
teléfono y las paredes se te echan
encima. Yo sé que siempre hay salida, pero saber que todo irá mejor no quita que me sienta hecho una porquería.
Pasan los años, los proyectos, los sueños...
¿Recuerdas cómo querías ser cuando eras pequeño?

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